Fundacion Fulicoma atendiendo a los niños en su parte pedagógica y social de Manizales, Colombia

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Subject: ¿Cuán necesario es el sueño en los niños y adolescentes?
(Posted on Jan 18, 2014 at 04:44AM by Funlicoma Funlicoma )

Tags: estilos de vida, atendiendo a los niños en su parte pedagógica y social, La importancia del apoyo verbal en los niños y los adolescentes

                   

Un estudio reciente reveló la respuesta a la interrogante de muchos padres con relación a problemas de conducta, atención, aprendizaje y también de salud de sus niños. La Universidad de Johns Hopkins, así como una encuesta realizada por The National Sleep Foundation, una fundación norteamericana que estudia los patrones de sueño en la población, encontraron que la mayoría de los niños y los adolescentes no están durmiendo lo suficiente y están desarrollando unas dificultades serias, tanto en la salud, como en la conducta.

La falta de sueño se está asociando al problema de obesidad de los niños porque la tendencia, ante la falta de sueño, es a comer más por aumento en el apetito. La falta de sueño también se está relacionando a una alta incidencia de diabetes, a problemas cardíacos y a depresión infantil o juvenil. Se han asociado unos cambios metabólicos y hormonales a la falta de sueño. Además, la privación de horas de sueño se ha asociado también a un pobre desempeño escolar, debido a que los niños y jóvenes que no duermen suficiente tienden a presentar dificultad para concentrarse, para estar alerta y atender, para memorizar o recordar material nuevo. Conductas de impulsividad, hiperactividad, irritabilidad, cambios bruscos de humor, reflejos y respuestas más lentas son, también, asociadas a pocas horas de sueño. Se ha encontrado que en la mayoría de los accidentes automovilísticos ocasionados por que el conductor se quedó dormido el que conducía era un adolescente.

Aunque la privación de sueño se está reportando desde una edad tan temprana como en los infantes, esta se agudiza según los niños van creciendo y se incorporan diversas variables que empeoran y complican la situación. La primera es la de colocar un televisor en la habitación de los niños, así como computadoras y juegos de vídeos. Los niños que no tienen televisión en su habitación duermen más y mejor que los que tienen esta distracción.

 

¿Cuántas horas deben dormir los niños y adolescentes para evitar tales complicaciones?

Aunque cada niño es diferente, hay unos promedios que nos sirven de guía para determinar cuántas horas son recomendables:

* Los recién nacidos hasta los 2 meses deben dormir entre 16 y 20 horas diarias, despertando entre cada 2 a 4 horas para alimentarse y así aumentar de peso. Como todavía no tienen desarrollada la función del cerebro que ayuda a controlar cuando dormir y despertar, hay que ayudarlos a dormirse lactándolos, meciéndolos o con el pacificador o bobo.

* Los infantes de 3 a 11 meses deben dormir entre 14 a 15 horas, entre 3 a 4 horas durante el día en siestas y 9 a 11 horas en la noche. Pueden despertarse en la noche hasta dos veces para alimentarse. El 90 % puede dormir entre 5 a 6 horas consecutivas en las noches.

* Niños entre 1 y 3 años necesitan dormir entre 12 y 14 horas. Antes de dormir deben evitarse ciertas actividades, como juegos que requieran mucha actividad, películas que le puedan causar pesadillas (no es de extrañarse que un niño que ve "la película para niños" The Lion King tenga pesadillas con las hienas asesinas o el tío León que quiere asesinar a su sobrino) debido a que durante estas edades aún no pueden separar la realidad de la fantasía. Alimentos estimulantes, como lo son las gaseosas, también deben evitarse. Para la hora de dormir créele una rutina o ritual (no debe ser extenso) que puede consistir de darle un baño, leerle un cuento breve y poner música instrumental relajante. Este ritual lo ayudará a dormirse más pronto. La idea de que no tome siesta para que se duerma más temprano y más rápido en la noche puede resultar en lo contrario, porque estará tan cansado que le costará conciliar el sueño.

* Preescolares de 4 a 5 años deben dormir entre 10 y 12 horas. La siesta ya no es necesaria en todos los niños. Cierto es que los ayuda a que durante el día puedan estar un tiempo tranquilos, recostados o sentados (no frente al televisor).

* Escolares entre 6 y 10 años deben dormir entre 10 y 11 horas, sin embargo en estas edades entra el factor de la complejidad de las tareas escolares, la práctica  de algún deporte, la socialización y la tecnología (juegos electrónicos, TV), lo que causa una privación del sueño. A estas edades es que los niños comienzan a perder más horas de sueño, lo cual se agudiza en la adolescencia.

* Adolescentes entre 11 y 17 años deben dormir entre 8 a 9.5 horas. S sin embargo, entre la carga escolar, los deportes, Facebook y otras redes sociales, las conversaciones por mensajes de texto, el cine, las salidas en grupo, etc.,  en estas edades es cuando más horas de sueño se pierden y cuando más se ven las consecuencias en la conducta, la salud y el desempeño escolar. A esta edad algunos adolescentes alteran su patrón de sueño y se les hace difícil acostarse a la misma hora que el resto de la familia y conciliar el sueño. Es toda una hazaña levantarlos en la mañana y los fines de semana quisieran estar todo el día en la cama. Esto último es una estrategia del cuerpo tratando de recuperar el sueño perdido. Por cada hora de sueño que pierden diariamente al final de la semana es como si hubiesen perdido una noche de sueño.

 

¿Duerme tu hijo lo suficiente?

Si hay una respuesta afirmativa a algunas de las siguientes aseveraciones, su hijo no está durmiendo lo suficiente.

* Tarda mucho en dormirse. 

* No se despierta fácilmente en la mañana a la hora esperada y si se despierta, se queda dormido otra vez y hay que despertarlo varias veces.

* Bosteza frecuentemente durante el día.

* Se queja constantemente de que está cansado, a veces acabando de levantarse.

* Procura tomar una siesta durante el día, aunque se pierda una actividad que le gusta.

* Si se queda quieto se duerme, como en el carro,  al ver  una película o al escuchar música.

* Se queda dormido o se ve soñoliento en el salón, en las tutorías o cuando estudia en la casa.

 

¿Qué hacer para resolver el problema?

* Las rutinas son importantes para todos. Establece una rutina para que tu hijo se vaya a dormir, aún para tu hijo adolescente.

* Permítele un tiempo antes de acostarse para que "disminuya las revoluciones" con actividades pasivas.

* Si saltó algunas horas de sueño durante la semana por exceso de trabajo escolar, permítele que se quede más tiempo en la cama el fin de semana.

* Sé un modelo, las horas de sueño deben ser sagradas para todos en la familia, incluyendo para los padres. No son opcionales, son una necesidad.

* No recargues a tu hijo con todas las clases y las actividades disponibles (deportes, clases de música, dibujo, baile, etc.), que al sumarlo a todo el trabajo escolar, le quitará a tu hijo horas de sueño que necesita.

* Si estás en búsqueda de una escuela, considera una que no tenga un currículo acelerado y demandante de horas interminables adicionales en el hogar. Estas escuelas que requieren de tanto trabajo en el hogar están ocasionado el que niños pequeños, como los de primer grado, se acuesten muy tarde para poder cumplir con todas las exigencias. Luego, los niños llegan agotados al salón de clases y los maestros se quejan de que no atienden ni entienden.

Cuida las horas de sueño de tu hijo como cuidas de su salud, sus notas en la escuela y su estabilidad emocional porque, al fin y al cabo, todas estas dependen de esas horas de sueño.

 

Por Nellie Torres de Carella


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